Fuente: Revista InfoChannel OnLine Año 8 Num 367

Aunque hay quienes le han insinuado a David Carrilloque fácilmente podrían rebautizarlo con el mote de "el Bill Gates mexicano", él prefiere ser conocido simplemente como "el David Carrillo mexicano".

Sus razones son válidas: Carrillo es un profesionista -Maestro en Ciencias por el Instituto Politécnico Nacional- entusiasta de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías; es fundador y Director de la firma Systems & Control Cybernetics (S&CC) y su especialidad es desarrollar aplicaciones de software para facilitar el cómputo móvil a las empresas.

En sus orígenes, la historia de este desarrollador mexicano se asemeja a la del mismo Bill Gates o a la de los fundadores del gigante que hoy es HP -William Hewlett y David Packard-, lo mismo que a los creadores del ícono del cómputo personal que es Apple -Steve Jobs y Steve Wozniak-, quienes iniciaron sus negocios en un modesto garage.

Carrillo no hizo sus primeros desarrollos en un garage, pero sí en una casa que en 1997 le prestó su amigo Jairo Carvajal para establecer su empresa. En sociedad con Aarón Islas, su compañero de estudios en el Politécnico, inició con 50 pesos una pequeña organización que hoy en día está conformada por 20 desarrolladores de software.

David Carillo se resiste a ser comparado con el millonario dueño de Microsoft porque, dice, él mismo y el equipo que dirige crean aplicaciones de software 100% mexicanas y con talento mexicano reconocido internacionalmente. Este año Carrillo y su empresa recibieron el “Premio Internacional a la Innovación Tecnológica 2001” por parte de iAnywhere.

Esta distinción tuvo mucho que ver con la solución de cómputo móvil que S&CC desarrolló para resolver una añeja y complicada problemática de la compañía José Cuervo, productora de las distintas variedades del tequila Cuervo.

Además, la vocación especial que Carrillo y su equipo tienen hacia las soluciones tecnológicas remotas los ha llevado a incluir en su lista de “casos de éxito” a empresas tan complejas como Truper, uno de los más grandes proveedores de herramientas para ferreterías del país, o a Jumex, el fabricante de jugos que despliega a sus vendedores por todos sus puntos de distribución equipados con handhelds que corren las aplicaciones hechas por S&CC, entre más de una docena de organizaciones que ya hacen cómputo móvil en México con las soluciones ideadas por el “gurú” mexicano Carrillo.

 

‘ESTO ES EL FUTURO’

David Carrillo recuerda que, cuando la primera handheld con Windows CE llegó a México -un equipo de la marca Sharp-, se compró una y se puso a desarrollar la primera aplicación para este tipo de equipos; logró escribir “Hola.”... y funcionó, lo cual tenía su importancia porque en la escuela y en los libros para desarrolladores lo primero que se enseña es a programar el saludo “Hola (punto)”, recuerda casi cuatro años después.

Antes, la naciente S&CC había intentado andar por otras sendas: “Empezamos a trabajar en modelos de calidad educativa para implantarlos en universidades, orientados hacia ISO-9000, pero esa no era la tirada”, reconoce Carrillo, al relatar a Infochannel la historia de una empresa de desarrollo de software que ha hecho del cómputo móvil su nicho de especialización.

“No teníamos ni garage porque ni a carro llegábamos”, recuerda. Eran los noventas cuando todavía “la Web era un mito y no se sabía bien para qué servía Internet”. Entonces Carrillo y su equipo tuvieron su primera oportunidad de mostrar sus habilidades: desarrollaron una aplicación, montada sobre Java, para la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, que incluso todavía sigue vigente. “Manejaba procesos complejos, estadísticas, el concepto de una base de datos relacional remota. Todavía no existían los asp de Microsoft, los java beans, las cookies; simplemente era Java puro y fue lo que valió la pena”.

Luego, Carrillo empezó a preguntarse qué pasaría si mezclaba las aplicaciones para handheld con las comunicaciones; vio entonces que la gran cantidad de empresas que en el mundo ya ofrecían aplicaciones para estos dispositivos en realidad trabajaban con simples archivos planos y sus capacidades eran limitadas.

“Encontramos la justificación de nuestra existencia y dijimos: ‘Esto es el futuro’... y le empezamos a apostar, a pesar de que muchos nos decían que ese no era el futuro, que debíamos hacer sistemas montados sobre Unix –refiere Carrillo. Yo dije entonces que en México el cómputo móvil iba a tener más éxito que en cualquier otra parte del mundo, porque aquí es muy difícil que nos transportemos a las empresas. El sistema orográfico impide el traslado directo entre varias ciudades, a menos que se use una línea de transmisión de datos. ¿Pero qué pasa si la línea no sirve o si se muere el satélite? Como no se puede dejar de trabajar, vimos que debíamos crear un sistema para trabajar en forma aislada (stand alone), que permitiera la comunicación para la transmisión de datos”.

 

EL PUNTO DE PARTIDA

La inquietud de Carrillo pronto encontró la oportunidad de probar si su visión era correcta. Fue contratado por la compañía Seguros Serfin Lincoln para crear un cotizador. Los desarrolladores ya tenían dos años de experiencia en el mercado, así que para ellos fue “pan comido”. Hicieron la aplicación en cuatro meses y, cuando se probó el primer prototipo, resultó un éxito completo, según cuenta Carrillo.

“Funcionó de maravilla; nos felicitaron mucho, aunque entonces no ganamos ningún premio, pero fue un caso de éxito rotundo. Seguros Serfin hizo una presentación pública del sistema; lo vendieron como si fuera un sistema de marketing y se puso a competir con el marketing en televisión, radio y prensa. El sistema ganó con más de 60% de efectividad contra 20% de los otros medios. Ahí nos dimos cuenta de que en México se requiere que la atención a los clientes sea personalizada.

“La aplicación corría sobre Windows CE 2.0, que era lo último en el mercado; también imprimía por puerto infrarrojo. Hoy todavía es un poco innovador imprimir por infrarrojo o radiofrecuencia, algo que nosotros hacemos desde hace tiempo. Se hacía la cotización y se entregaba impresa al cliente; eso fue hace cuatro años, y ahora en México apenas las aseguradoras están reaccionando para tener algo así. Pudimos haber hecho otras cosas, pero la compañía ya desapareció y no se ha vuelto a echar a andar el sistema”.

Aunque en sus inicios S&CC ya había tenido oportunidad de ayudar a otra aseguradora -New York Life- a “customizar” sus aplicaciones, la experiencia y el éxito logrados con Serfin Lincoln fueron el punto de partida hacia el verdadero cómputo móvil para el equipo liderado por Carrillo; después siguió Jumex.

De esta firma productora y distribuidora de jugos enlatados, David Carrillo dice: “Es uno de nuestros clientes potenciales más importantes. Como están viendo que estamos resolviendo sus problemas, han aumentado sus necesidades. Pero el más complejo es Truper, que tiene en catálogo de más de 3,000 artículos de ferretería y está aumentando el número de vendedores; sus precios son muy variables, son ferreteros y venden cosas muy complejas, con precios desde una broca simple hasta una pala mecánica”.

En Jumex las aplicaciones desarrolladas por S&CC son utilizadas todos los días para capturar y enviar la información desde los diferentes puntos de venta que atiende la compañía; Truper, al ser un proveedor de mayor complejidad en su catálogo, requirió desarrollos más poderosos.

Carrillo cuenta que han sometido sus aplicaciones a “pruebas de estrés” para determinar sus capacidades, y han logrado abrir la posibilidad de almacenar hasta 3,000 listas de precios en un caso extremo. “Nuestra aplicación, corriendo en un sistema Windows CE, Palm OS o Java, puede soportar más de 5,000 artículos. En Windows CE metimos 3,000 listas de precios con información de 300 clientes. Probablemente eso jamás va a existir, pero nadie lo tiene listo en el mercado aparte de nosotros”.

 

JOSÉ CUERVO, ¡SALUD!

Aunque hoy suman una docena los clientes que utilizan o tienen alguna relación con las soluciones de cómputo móvil de S&CC, el éxito más sonado para esta empresa de 20 “empleados-socios” ha sido Casa Cuervo. El trabajo hecho para esta productora y comercializadora de tequila -basado en los productos de iAnywhere y en el sistema Palm OS- puso a David Carrillo bajo los reflectores de la comunidad mundial, cuando ganó el “Premio Internacional a la Innovación Tecnológica 2001”, otorgado por iAnywhere; además, la empresa de Carrillo figura entre las más destacadas firmas de desarrollo para el sistema Palm OS.

“Cuando llegamos a Cuervo ya existía un desarrollo, una aplicación que no funcionaba correctamente porque no permitía tener multiprocesos –explica Carrillo acerca de su experiencia con esta compañía. Era un problema de ocurrencia múltiple entre múltiples usuarios, lo que creo era una limitación porque la información que capturaban las personas con sus handhelds no era confiable.

“Vale la pena puntualizar que, a raíz de que en José Cuervo vieron que el sistema podía ser innovador pero tal como estaba no servía, se dieron a la tarea de hacer otro concurso para buscar a alguien que pudiera resolver el problema. Lo primero que debimos hacer fue resolver un problema de concurrencia: conectar dos dispositivos por dos modems, por un solo puerto; o sea, conectar varios dispositivos a un servidor remoto por líneas telefónicas”.

Lo que siguió después sorprendió a los ejecutivos de Cuervo, pero también al mismo equipo de Carrillo, pues el resultado fue inmediato. “Hicimos una prueba conectando dos máquinas con dos modems y una por el sistema de Telcel. Logramos la concurrencia múltiple y lo bajamos todo en TCP/IP, como si fueran usuarios móviles”.

Carrillo asegura que el principal impacto para Casa Cuervo es la confiabilidad de la información que sus vendedores capturan: “Se puede confiar a ciegas en que la información no se duplica, ni redunda ni es errónea, porque aparte tiene un modelo de encriptación que garantiza al 100% que los datos son transmitidos fielmente; eso le da mucha confianza a José Cuervo”.

La handheld utilizada fue el modelo 1500 de Symbol, corriendo en Palm OS. Carrillo señala que “aparentemente era una máquina muy limitada. Normalmente se requiere conectar el equipo a la PC a través de un device para transmitir datos, pero nosotros pudimos conectarnos vía Internet, mediante múltiples modems, en forma simultánea y concurrente por un solo servidor. Fue una innovación que hubiera una aplicación corriendo sobre Palm con esa arquitectura y a la velocidad a la que se estaba haciendo”.

 

A LA MEXICANA

David Carrillo tiene ahora otra inquietud: evangelizar sobre los beneficios del cómputo móvil entre las empresas mexicanas y comenzar a exportar sus soluciones hacia los países de América Latina, donde, asegura, se pueden implantar a precios accesibles para la región.

“Los mexicanos pensamos como mexicanos, y nuestro cómputo móvil está hecho con neuronas mexicanas. La inteligencia que tenemos para resolver los problemas es muy conocida a nivel mundial, pero pensar a la mexicana y hacer las cosas bien es un poco más difícil. Es el éxito que tenemos: pensamos a la mexicana, resolvemos las cosas a la mexicana, pero con tecnología de punta y con un profundo valor agregado”.

Hoy más que nunca Carrillo sigue creyendo en las posibilidades del cómputo móvil, y piensa que los mercados con mayor demanda serán el financiero, el asegurador, la banca y mucho retail.

Sobre este último sector, Carrillo dice que “México es un país de changarros, ya lo dijo el presidente Fox, y es difícil llegar a ellos. Hay una competencia muy fuerte por tener la red más grande de detallistas en México. Con estos sistemas las empresas pueden controlar el detalle, tener un transporte seguro, una cobranza segura o un sistema para conectar el banco con la empresa y hacer la transmisión segura del dinero electrónicamente.

“Tenemos un planteamiento con algunos bancos para crear una red y hacer que los changarros sean puntos de venta seguros, para que lleguen los proveedores de toda clase de mercancías, se conecten a la red y transmitan las transacciones de lo que hicieron”.

Para David Carrillo, el hombre que inició su empresa con 50 pesos en una casa prestada, el panorama parece ser amplio, porque tiene claro para quiénes son las soluciones que desarrolla: “Para todas las empresas que tienen gente afuera de sus muros; para quienes trabajan fuera de la oficina y tienen que conectarse para transmitir sus datos... Para ellos es el cómputo móvil”.